Pros y contras: pladur o ladrillo

Cuando se realizan reformas en una vivienda para hacer un cambio de distribución, generalmente se crean y se destruyen tabiques. Cuando esto ocurre comienza a aparecer la duda de qué material elegir para la nueva construcción: pladur o ladrillo.

Y es que no existe una norma generalizada para esto, por lo que poder decantarse por uno u otro; aunque sí se pueden analizar los pros y contras que tiene el uso de cada material. El pladur, por ejemplo, viene en planchas de grandes dimensiones, por lo que su traslado es más sencillo y práctico.

En la actualidad una de las tendencias en decoración de interiores es la de crear espacios abiertos y distribuir los cerrados para hacer un clima más luminoso y espacioso en la vivienda, a la vez que se deja un poco de lado a la intimidad. Por ello son cada vez más las personas que se decantan por remodelar su vivienda.

En función del presupuesto, gusto o circunstancias, los usuarios eligen entre pladur y ladrillo para reconstruir las nuevas paredes que formarán parte de la casa. Cada material aporta una serie de ventajas e inconvenientes, tanto a los dueños como a aquellos que construyen la pared.

Pladur o ladrillo: ventajas e inconvenientes

En este artículo se analizan los pros y contras de decantarse por pladur o ladrillo, para elaborar un nuevo tabique que suponga una división en la casa. Las paredes suelen ser para siempre, o al menos para muchos años, por ello se deben sopesar las ventajas e inconvenientes de cada opción, ya que esta será definitoria durante largo tiempo.

Este tipo de obras debe hacerla un profesional como los de Reformas Granada, y es que levantar un tabique no es una acción tan sencilla como pudiera parecer; es necesario poseer mucha técnica y experiencia para que se obtenga el resultado deseado.

Ventajas de decantarse por instalar tabiques de pladur

A continuación se expondrán las ventajas de utilizar el pladur para la creación del tabique:

Es una obra seca

La mayor diferencia con respecto a los tabiques de ladrillo es la ausencia de cemento y el yeso, ni materiales húmedos que necesiten mucho tiempo de secado. Lo que facilita que la casa no se ensucie y que no haya que esperar demasiado tiempo a que la obra finalice.

Rapidez

Al tratarse de paneles ligeros, su carga y montaje es sencillo y, por lo tanto, rápido, permitiendo realizar el montaje en pocos días, lo cual supone un gran avance para la obra.

Acabado liso

El pladur no necesita ser esculpido ya que se puede pintar directamente sobre él gracias a su textura. Solo se encintan las juntas, se aplica masilla a las estas y a los tornillos y queda listo.

Sin rozas

Los tabiques poseen una cámara interior que permite introducir el cableado o tuberías, lo que facilita el acomodado de cualquier instalación sin necesidad de obra.

Limpieza

Ya que el pladur es fácil de manipular y su encaje es limpio apenas genera residuos o suciedad. Usted no tendrá que lidiar con grandes volúmenes de escombros o desechos.

Resistencia a los movimientos

Al contrario de lo que ocurre con las paredes de ladrillo, las de pladur son más flexibles, lo que evita la aparición de grietas.

Ventajas de decantarse por paredes de ladrillo

Se analizan a continuación los pros de decantarse por la instalación de paredes de ladrillo:

La resistencia al colgar

Una de las principales quejas de los usuarios que se han decantado por las paredes de pladur es que en estas no se pueden hacer perforaciones para colgar elementos de gran peso. Esto supone un gran inconveniente para aquellos que desean tener cuadros o estanterías suspendidas en la pared.

Mejor aislamiento acústico

La contaminación acústica es uno de los grandes problemas de las ciudades, por lo que tener un buen aislamiento que permita a los inquilinos descansar es muy importante.

Para ello las mejores son las paredes hechas de ladrillo, que permiten crear cámaras de aislamiento; y además, al ser un material más resistente aísla mejor tanto del ruido como de la temperatura, creando así un espacio más confortable y tranquilo.

El costo

El ladrillo tiene un precio menor que el pladur, lo que implica que por un monto menor se pueden crear mayor número de paredes en la vivienda; aunque sí es cierto que se ensucia más durante todo el proceso.