Checklist para reforma en Granada de calidad

En la actualidad parece que organizar una reforma en nuestro propio hogar, es una misión suicida. Uno entra en pánico, solo con pensar en el presupuesto, los materiales y quienes van a ser los responsables de ella, puesto que en ellos deberá recaer en gran medida nuestra confianza. Conseguir el éxito en este tipo de tareas parece imposible, al ser un proceso largo y complejo que suele pasar por varias etapas. Si tu objetivo es hacer una reforma en Granada, esta información te resultará de interés.

Hay que pensar que si vamos a organizar una reforma ya sea de carácter integral o parcial, es aconsejable tomarlo con calma y buscar la mejor ayuda posible, que se adapte a las necesidades y al bolsillo de cada uno. A continuación haremos un checklist de los conceptos a tener en cuenta a la hora de realizar una reforma:

1. Tener claro en qué ciudad vivimos.

Por ejemplo, no es lo mismo organizar una reforma en Granada que si la residencia se encontrara en Tenerife. Es muy importante tener en cuenta la ciudad donde se vive a la hora que realizar una obra. Las necesidades y características que tenga la vivienda, variará en función del lugar donde nos encontremos. Siguiendo el ejemplo, si hablamos de una reforma en Granada, lo primero a tener en cuenta por ejemplo serían las previsiones climatológicas y la estación del año en la que nos encontramos. Granada cuenta con un clima maravilloso, y si dispone de espacio exterior sería buena opción intentar centrar allí algo del presupuesto y así aprovecharlo, pero también al contar esta ciudad  con unos de los inviernos más fríos de Andalucía, sería necesario centrar parte de la reforma  en acondicionar los aislamientos si no estuvieran ya realizados.

Una vez hayamos tenido en cuenta las condiciones de nuestra vivienda y las necesidades que tendrá debemos pasar al siguiente punto.

2. Qué queremos o necesitamos

Es uno de los puntos más complicados a la hora de realizar las reformas granada, o en la ciudad que sea. Como hemos mencionado en el apartado anterior, es importante saber qué necesita la casa. Independientemente de si ya nos encontramos ubicados o no, hay que pensar como habitantes de ella: cuáles serán los puntos fuertes y débiles, es decir la lista de prioridades a reformar y el máximo y el mínimo del presupuesto destinado a ello.

Para esto es necesario sentarse con tranquilidad, ya sea solos o con nuestra pareja. Pensar que quien hace la vida dentro del hogar somos nosotros, no nuestros padres y amigos. No hay que dejarse influir por ideas terceros dado que ellos posiblemente no tengan nuestras mismas necesidades. Es importante crear una lista de pros y contras antes de llegar al tercer punto.

3. Contratar a un especialista que nos haga la reforma en Granada, en este caso.

Granada es una ciudad relativamente pequeña y es posible encontrar referencias con relativa facilidad. Habla con amigos y familiares, pídele opiniones, la mayoría habrán realizado alguna obra o reforma en su casa a lo largo de la vida.

Es imprescindible hacer un listado de las recomendaciones y apoyarse en Internet para buscar más referencias. Las empresas que cuentan con una página personal, siendo blogs o redes sociales en las que hablen sobre su trabajo e incluso, cuelguen fotos de sus reformas suelen tener un plus añadido en la confianza que generan a la hora de embarcarse con ellos en esta ardua tarea. Es imprescindible que os hagan un presupuesto basándose en vuestros requisitos. Una vez estén todas las opciones, es el momento de elegir a uno.

4. Esbozar juntos las ideas.

Llegados a este punto las ideas ya están más claras, el presupuesto familiar interno también está sobre la mesa. Es el momento de ver si las elecciones realizadas son viables en esa vivienda. Nadie mejor que elegir a un especialista que os guiará y os dirá si las ideas elegidas son aptas, realizables y rentables. Hacer una reforma en Granada o en cualquier otra ciudad no es tan complicado, pero hay que ser realistas.

Juntos crearéis un boceto de las necesidades y prioridades hasta quedar conformes.

5. Calcular y negociar el presupuesto.

Y por último, pero no menos importante, se debe cerrar un presupuesto. Es muy importante que este punto quede bien aclarado desde el primer momento, para que no haya tensiones en el futuro por ninguna de las dos partes. Se debe crear un presupuesto base, y un pequeño presupuesto flexible para imprevistos. Pero ambos deben estar cerrados en el momento en que las obras comiencen. Hay que tener claro que el de imprevistos solo debe ser tocado en caso de que al empezar la obra se descubra alguna contingencia, que antes no se hubiera visto por su localización.

Es importante mantenerse positivo y disfrutar lo posible observando los progresos, dentro de lo que permite este proceso. Si habéis seguido los pasos y elegido un profesional para vuestra reforma, esta etapa se hará llevadera y podréis ir viendo la evolución de vuestro hogar.