Cómo mantener una piscina en perfecto estado

Llega el verano y con él las altas temperaturas, esto propicia volver a llenar y a cuidar las piscinas para poder disfrutarlas de manera placentera y saludable todo el año, algo que es posible si se dedica tiempo a mantener una piscina.

Contar con una piscina en casa es una comodidad, un plus que se suma al descanso del verano. Las piscinas particulares tienen muchas ventajas, como la de poder disfrutar de ellas a solas, o a la hora que se desee, ya sea de noche o de día o chapotear y jugar sin molestar a nadie.

Pero  mantener una piscina, conlleva  mucho tiempo y esfuerzo, aunque es más sencillo de lo que pudiera parecer. Tener una piscina propia conlleva muchas ventajas, pero también ciertos inconvenientes, y es que hay que aprender cómo tratarla para que el agua conserve unas propiedades saludables.

Si se tiene espacio y se desea construir una piscina, lo mejor es contar con un equipo de expertos, como los de reformas Granada, pues ellos crearán un espacio acorde a los metros que se disponen y además podrán darle indicaciones sobre cómo mantenerla limpia y funcional todo el año.

Se debe tener en cuenta una serie de aspectos generales para mantener una piscina en perfecto estado. Entre estos se encuentran: factores sanitarios, factores medioambientales, factores de responsabilidad frente a terceros y factores de mayor o menor repercusión económica.

Factores para mantener una piscina óptima

A continuación se analizan los factores mencionados anteriormente, para esclarecer dudas y dar consejos sobre cómo mantener una piscina limpia y en perfecto estado todo el año, o en aquellos meses en los que se desea disfrutarla.

Factores sanitarios

Conservar el agua de la piscina en buen estado disminuye los riesgos de padecer problemas cutáneos como irritaciones, infecciones de oídos o intoxicaciones por ingesta, e incluso problemas mayores.

Esto es provocado por una mala regulación del cloro y por un pH mal ajustado, que provoca la presencia de algas y otras bacterias que pueden atacar al organismo durante las horas de baño. Por ello es necesario mantener los niveles correctos en el agua, para evitar situaciones incómodas y dolorosas.

Y es que, mantener una piscina conlleva el estudio de muchos detalles, como elegir depuradores y productos apropiados para el tamaño de la piscina.

Los factores medioambientales a considerar

Las piscinas de exteriores, suelen utilizarse sobre todo en épocas estivales, y al estar abiertas requieren de mucha limpieza y mantenimiento para que la suciedad del día a día no las estropee. Hay que pasar el limpiafondos a menudo y recoger las hojas y los insectos que caen y se depositan en la superficie.

Cuando llega las época de frío, las piscinas dejan de utilizarse, pero no por ello deben dejar de cuidarse. Pueden cubrirse con unos toldos especiales para ella y así conservarla limpia hasta el siguiente verano.

Responsabilidad hacia terceros

Las piscinas suelen ser usadas por muchos miembros, ya sean amigos o familiares. Por ello es necesario que esta cumpla al menos unos estándares mínimos de seguridad, para así evitar daños. Tener la escalera bien posicionada, la depuradora refugiada y sin acceso, tener un perímetro seguro y una iluminación correcta.

Y una de las más importantes, no dejar nunca a los niños solos en la piscina, y si se cuenta con menores en el hogar crear una valla de seguridad que los mantenga alejados del borde de la piscina, evitando que se caigan.

Factores económicos

Mantener una piscina supone una inversión económica, en cuidados, seguridad, agua, lo que aumenta la factura.

El agua hay que cuidarla, y mientras más se conserve esta, menos habrá que agregársela a la piscina o cambiarla con el paso del tiempo.

Llevar un cuidado minucioso, evitará gastar agua y electricidad de más, ahorrando a largo plazo, pues habrá que invertir menos en su mantenimiento.

Como conclusión final, desde reformas Granada, queremos hacer un llamamiento a la seguridad de las piscinas. Cada año se registran diferentes incidentes padecidos en piscinas, ya sea públicas o privadas. Las medidas de seguridad y la vigilancia hacia los menores deben cumplirse. Es necesario que estos estén siempre vigilados cuando están dentro del agua y que reciban clases de natación los meses previos a la llegada del verano, para evitar posibles sustos que suelen ocurrir en el agua.